miércoles, 7 de enero de 2009

legislacion sobre perros peligrosos en España



Serán considerados animales peligrosos:



1.- Razas:

American Staffordshire Terrier

Staffordshire Bull Terrier

Perro de Presa Mallorquin

Fila Brasileño

Presa Canario

Bullmastiff

American Pitbull Terrier

Rottweiller

Bull Terrier

Dogo de Burdeos

Tosa Inu

Dogo Argentino

Doberman

Mastín Napolitano




Cruces de las anteriores entre ellos o con otras razas obteniendo una tipología similar:

Mas de 20 kg de peso

Perímetro torácico entre 60 y 80 cm

Cabeza voluminosa y cuello corto

Fuerte musculatura

Mandíbula grande y boca profunda

Resistencia y carácter marcado




2.- Animales agresivos que hayan mordido a personas o animales y cuya agresión ha sido notificada o pueda ser demostrada.

3.- Perros adiestrados para el ataque.

Todos los perros incluidos en los grupos 2 y 3 que no pertenezcan a las razas del grupo 1, perderán la condición de agresivos durante un periodo de adiestramiento, acreditado posteriormente por un veterinario de sociabilidad.




Serán necesario para poseer animales peligrosos cumplir los siguientes requisitos:




Licencia administrativa que otorga el Ayuntamiento del Municipio donde viva el animal. Se renovará cada 3 años y el propietario debe carecer de antecedentes penales.

Certificado de Registro Municipal.

Certificado Veterinario Oficial que confirme que el animal no presenta ningún tipo de síntoma de enfermedad infecto-contagiosa ni muestre signos de agresividad, teniendo las vacunas y desparasitaciones al día.

Suscribir un seguro de responsabilidad civil

Identificación del animal mediante Microchip.

Certificado de aptitud psicológica.




Respecto a la forma en que deberán ir por la calle deben circular siempre con una persona mayor de edad.

Los propietarios poseedores de perros de razas definidas anteriormente deberán llevarlos por la vía publica provistos de bozal y sujetos con una correa corta con un máximo de 2 metros y no extensible.

En propiedades privadas (fincas, casa de campo, parcelas, terrazas, etc.), los animales deberán permanecer atados, excepto aquellas fincas que dispongan de una superficie y cerramientos adecuados para proteger a las personas que se acerquen a ellas.